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Fundación Hogar El Ceibo: «somos una gran familia»

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Este mes, la Fundación Hogar Granja El Ceibo cumple 29 años ayudando a personas con capacidades diferentes, brindándoles, no solamente un espacio, sino también el apoyo necesario para que cada uno pueda crecer y desarrollarse.

Para festejar este casi tercer aniversario, el próximo sábado 16 realizarán una cena y baile a beneficio en el salón de la Parroquia Santa Rosa de Lima.

Decidimos hablar con los creadores del hogar, una pareja que lleva adelante, con mucho esfuerzo y entusiasmo, este sitio de contención y cariño para jóvenes y adultos.

Nos invitaron a pasar y nos sentamos en una especie de galería muy confortable, entre plantas, árboles, perros y la compañía de Sonia, Gerd y algunos de los chicos del hogar. Mientras conversábamos y tomábamos mates, el sol nos despedía con sus últimos rayos de luz, y así comenzó esta exquisita charla.

Sonia Falkenberg y Hans Gerd Wiesner se conocieron hace 26 años. Él nacido en Alemania llegó a la Argentina con el sueño de tener un lugar en el que las personas con discapacidad puedan recibir ayuda. Por su parte, Sonia lo conoció cuando El Ceibo funcionaba como una colonia de vacaciones, y desde ese momento no se pudo separar más de Gerd y, mucho menos, de la granja.

Amor a primera vista

Nos conocemos desde hace 26 años, culpa de mi hija o gracias a mi hija. Depende cómo andamos es culpa o gracias a ella”, comienza contando Sonia entre risas. “Mi hija quería estudiar maestra de educación especial y le habían comentado que había un matrimonio alemán que tenía una colonia de vacaciones para chicos con discapacidad. Cuando llegamos a la granja lo vimos a Gerd. Yo tenía 34 y él tenía 30. En ese momento hacía cuatro años que había fallecido mi marido y un tiempo que él se había separado. Fue amor a primera vista, y con el tiempo él confesó que le pasó lo mismo conmigo”, agrega mientras se miran y sonríen, recordando ese imborrable momento.

“Mi hija vino como voluntaria en ese entonces a la colonia, ella quería que esté con Gerd. La única que no quería era mi mamá porque él tenía el pelo largo, aritos, era especial. Fue durante el primer fogón que se armó para la colonia cuando empezamos a hablar. Y desde ahí me quedé y no me fui más”, confiesa Sonia.

Sueño cumplido

Por su parte, Gerd tiene otra historia que contar: la de su llegada a nuestro país, específicamente a Rafaela, y sus primeros pasos en la creación del Hogar El Ceibo.

En el año 1988 vine con mi ex mujer a Bariloche donde conocí a Diego que era de Pilar. Hablando de la vida y de lo que cada uno quería hacer, le comenté que mi sueño era tener un lugar grande donde puedan vivir chicos con capacidades diferentes”, expresa Gerd.  “Luego me invitó a venir a Rafaela, y me encontré con este predio que un amigo tenía en venta y decidí comprarlo. Le puse El Ceibo por el árbol que hay frente al hogar y creo que es el más grande que jamás había visto y, además, es el símbolo de una nueva vida. Empezó como una colonia de vacaciones y en 1993 fue tan grande la demanda de la sociedad que se transformó en un hogar”.

Pasión por aprender

Hoy viven 16 personas en el hogar, y alrededor de 10 concurren desde la mañana hasta la tardecita, cuando vuelven a sus hogares. Tienen entre 14 y 47 años y son todos hombres. Dentro y fuera de El Ceibo, los muchachos desarrollan diversas actividades para todos los gustos que llevan adelante con mucha pasión.

Por la mañana los chicos mantienen las plazas públicas, ya que tienen un convenio con la Municipalidad. Por otro lado, otros dos integrantes del grupo colaboran con Gerd en la cocina, pelan papas, preparan la comida para los 25 chicos y así colaboran entre todos. También ayudan en el mantenimiento del lugar y por la tarde pintan y participan de talleres de teatro y música.

“La idea es que funcione como cualquier hogar en el que salen a hacer actividades afuera. También participan en el Liceo Municipal, donde pueden elegir los diferentes talleres como pintura, mosaiquismo, música, según sus gustos”, explica Sonia.  “Además, practican deportes a través de FID que es la Escuela de Formación Integral del Discapacitado, que depende de la Comisión Asesora Municipal del Discapacitado de la cual formamos parte. Ahí van a ping pong, natación, atletismo y es variado de acuerdo a los gustos de cada uno, ellos elijen”.

El cumpleaños de El Ceibo

“Vamos a tener en el menú mamona al horno, papas a la crema, ensaladas variadas y postre helado. Además, se podrá degustar de unas cositas chiquitas que hace un grupo que viene dos veces por semana del emprendimiento El Sol para personas con problemas psiquiátricos, que empezó por el equipo de salud del Hospital de Rafaela”, nos cuenta Gerd.

“Marcelo Alejandro y su grupo” será el show especial que hará bailar a todos, ya que según Sonia “no podría ser una cena de la granja sin baile porque los chicos son muy bailarines, les encanta la música. Son cenas muy amenas, familiares, los chicos forman parte, hace dos meses que están preparando todo, haciendo centros de mesa en carpintería y preguntando qué puesto va a ocupar cada uno esa noche”.

Las tarjetas se pueden encargar llamando al 435854, por mail a elceibo@arnetbiz.com.ar  , vía Facebook en Fundación Hogar El Ceibo y en el mismo hogar ubicado en Avenida Italia 2092. Tienen un costo de $280 para mayores y $150 para menores hasta 10 años. La bebida es aparte y se expende en el salón.

 

 

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