Kombi entre la naturaleza

Laura, Facundo y Pimienta: un viaje codo a codo

Cansados de la rutina y de las nueve horas laborales que les impedían disfrutar al máximo, Laura y Facundo decidieron tomar las riendas de su vida y llevarlas para otro lado. Ese lugar está lejos de su tierra natal, pero entienden que ahora su hogar tiene cuatro ruedas.

Primero, lo más difícil: tomar la decisión de irse. Luego, una de las partes más lindas: trazar la hoja de ruta y “mandarse”. Los chicos quisieron iniciar su experiencia en bicicleta, recorriendo Argentina y Chile, para luego adquirir una combi y hacer que su camino llegue más lejos.

¿Cómo nace la idea de emprender este viaje?

Siempre quisimos viajar, siempre fue nuestro sueño vivir viajando. Sin embargo nuestras vidas iban en el sentido inverso, un trabajo de oficina en la ciudad, nueve horas por día, vacaciones un par de semanas al año.

Después de meditarlo, planificar y leer sobre otros viajeros, nos dimos cuenta de que se podía vivir viajando, sólo había que animarse a dar el salto (quizás lo más difícil de todo). Allá por el 2014 decidimos vender todas nuestras cosas, dejar el departamento que alquilábamos, comprar unas bicicletas y el equipamiento necesario, y nos fuimos a recorrer Argentina y Chile.

Fue un año de aventura, siete mil quinientos kilómetros de pedaleo. Cruzamos la Cordillera de los Andes en varias oportunidades, conocimos muchos lugares y personas hermosas, así arrancó la historia de nuestra nueva vida, que sentimos que recién está comenzando.

Viajar en bicicleta te hace vulnerable, te expone a situaciones en las que constantemente necesitas pedir ayuda y eso es algo maravilloso.

¿Cómo fue esa primera experiencia como itinerantes viajando en bici?

Si andar en bicicleta te llena el alma, viajar en bicicleta te la rebalsa de felicidad ¡Ojo! No todo es color de rosa, tiene sus momentos difíciles. Subidas interminables en las que pensás “¿Qué hago acá? ¿Quién me mandó a hacer esto?”, pero al rato te encontrás bajando, con una vista maravillosa, con una sonrisa de oreja a oreja, con el aire fresco que te pega en la cara y sentís que todo valió la pena. Viajar en bicicleta te hace vulnerable, te expone a situaciones en las que constantemente necesitas pedir ayuda y eso es algo maravilloso.

¿Cómo es vivir en una combi? ¿Por qué “Pimienta”?

Es muuucho más confortable que una bicicleta. Tenemos nuestra pequeña casita a cuestas. Pero también nos da muchos más dolores de cabeza que la bici: se rompe más, gasta más, hay que hacer más papeleo en las fronteras. La verdad es que aún nos estamos acostumbrando a viajar en combi, es una experiencia linda y movilizante al mismo tiempo.

El nombre fue algo azaroso, no hay una lógica detrás. Pero ahora podemos decir que se llama Pimienta porque tiene fuerza, pero además porque calienta mucho.

Sobre el tema dinero, en su web cuentan que no se hacen problema por el mismo, ya que a medida que pasa el tiempo van obteniendo maneras de conseguirlo. Una de ellas es mediante la venta de su libro Sueños de Ruta. ¿Cómo surge la idea de escribir un libro?

Nos preocupa el dinero, pero esa preocupación no nos paraliza. Es algo en lo que hay que poner la atención, más viajando en una combi (se gasta más que en bicicleta). El libro nace como una forma de juntar todas las historias y reflexiones que nos dejó la transición de la vida de oficina a la vida de viajeros en bicicleta. Narra desde los meses previos al viaje hasta el momento que llegamos a La Quiaca (Provincia de Jujuy, Argentina), lugar que habíamos dispuesto como punto final del recorrido en bicicleta.

El libro en general es una invitación a despertar el soñador que todos tenemos dentro, invita a crear, a cumplir sueños y proyectos.

¿Qué fue lo que más les gustó hasta el momento?

Nos gusta la adrenalina de vivir viajando, de no saber cómo se van a suceder los días, de conocer nuevas personas, nuevos amigos, nuevos lugares. En cuanto a un lugar específico nos gustó mucho la Carretera Austral en la Patagonia Chilena, es un destino que siempre recomendamos.

¿Qué le dirían a la gente que tiene el sueño de viajar por el mundo, pero que aun no se anima?

Le diría que lo más difícil de todo es animarse. No hay nada en los dos años de viaje que llevamos que haya sido más difícil que tomar la decisión de mudar de estilo de vida, de animarse al cambio. Ni cruzar la Cordillera de los Andes, ni acampar en la nieve, ni pedalear a más de 4.500 metro de altura ha sido más difícil que tomar esa decisión, esa primera decisión de largar todo y animarse a salir a la ruta. También le diría que el mundo está lleno de personas buenas, que están dispuestas a ayudar y valoran a aquellas personas que van tras su sueño.

Hay muchas preguntas que cada uno se hace antes de tomar esa decisión que no encuentran respuesta hasta que uno está en la ruta. Así que para darles respuesta no hay más remedio que salir de viaje.

Si querés seguir el viaje de Laura y Facundo poné me gusta en su fanpage https://www.facebook.com/suenosruta/ También podés conocer más sobre su historia en www.suenosderuta.com