Qué hacer en Valladolid en 3 días

Durante nuestra estadía en Tulúm, decidimos alejarnos un ratito del bello Mar Caribe y viajar a conocer pueblitos con historia.

Lo bueno es que muy cerquita, a solo una hora y media, se encuentra Valladolid, uno de los pueblos mágicos más visitados de todo México, donde las paredes de colores combinan con todo y los cientos de cenotes invitan a perderse en la naturaleza.

En maya, a la ciudad se le llama Saki’ (o «Zací», en la escritura tradicional y se pronuncia «sakí»). Viene de la maya sak, blanco, e I’, gavilán.

Valladolid fue fundada el 28 de mayo de 1543 por Francisco de Montejo, «El Sobrino». Se encontraba originalmente en la localidad maya de Chauac-Há. Pero el 24 de marzo de 1545, pese a la resistencia de su fundador y debido a motivos de saneamiento, la localidad fue trasladada a Zací, la capital del cacicazgo maya de los Cupules.

En 1848, la ciudad y sus haciendas fueron invadidas por los mayas durante la Guerra de Castas, por lo que las familias afectadas tuvieron que emigrar a otras regiones. La ciudad fue recuperada meses más tarde por el gobierno yucateco. El 4 de junio de 1910, la ciudad fue escenario de uno de los primeros antecedentes de la Revolución Mexicana conocido como la Rebelión de Valladolid o “La primera chispa de la revolución mexicana”.

Hasta allí llegamos junto a Somcar, en una hermosa camioneta que nos permitió recorrer todo el mapa que habíamos armado previamente junto a nuestros amigos argentinos Camila y Juan que registraron todos los momentos de este lindo road trip.

Paseando por las calles de Valladolid junto a Somcar. Foto: Camila Rezk

Estuvimos tres días, tiempo necesario para conocer el pueblo, visitar la ciudad amarilla de Izamal y meternos en dos increíbles cenotes.

En esta nota te compartimos los cinco planes que no podés perderte si estás pensando en viajar a Valladolid:

Recorrido por el centro histórico

La Plaza Mayor es uno de los lugares más elegidos para caminar y tomar fotografías.

Allí se encuentra la Iglesia San Servacio o San Gervasio, empezada a construir en 1543, luego de la fundación de Valladolid.

La iglesia fue reconstruida debido a su profanación durante el “Crimen de los alcaldes”. Luego de haber sido destituidos de sus cargos por hechos de violencia, se refugiaron en este lugar. Pero cuando los habitantes del pueblo se enteraron, se levantaron contra ellos, acabando con sus vidas en el interior del recinto.

Para borrar este hecho que manchaba el nombre y la esencia de la iglesia, el obispo de turno ordena derribarla y reconstruirla, cambiando el altar de posición y por consiguiente la entrada.

Otros lugares para visitar en el Centro Histórico son el Palacio Municipal, la Casa de la Cultura, la Casa de los Venados, el Mercado de Artesanías, el Centro Artesanal Zaci, el Museo San Roque y el Parque de los Héroes.

Caminar por la Calzada de los Frailes

Construida en el siglo XVI por los monjes franciscanos, esta calle funcionaba para unir a la villa de Valladolid con el pueblo de indios de Sisal (actualmente uno de los barrios más populares de la zona).  Este tipo de calzadas eran conocidas como el Sacbe-Ob que significa “Camino Blanco”.

Hoy es uno de los pasajes infaltables al momento de visitar Valladolid. Cafecitos, restaurantes, mercados, tiendas de artesanías y hoteles boutique, dan vida a esta callecita por la que constantemente caminan locales y turistas en busca de las fotos más coloridas.

Cuando llegas al final de la Calzada, te vas a encontrar con la Iglesia San Bernandino de Siena, una imponente construcción donde cada noche se realiza un video mapping para conocer la historia de Valladolid. A las 9 pm en español y 9.30 pm en inglés (siempre que el tiempo acompañe).

Desayunar a lo grande en La Rúa Café

Si buscas un cafecito para desayunar o almorzar en el centro de Valladolid, La Rúa Café es el indicado. Tienen muchísimas opciones para arrancar el día con todo. Desde comidas mexicanas típicas, hasta bowls frutales, smoothies y jugos naturales de todos los colores.

El lugar es tan cálido que no vas a querer levantarte de la mesa, y la atención de sus dueñas es realmente de otro mundo. Nos hicieron sentir como en casa.

Dónde: Calle 35, Entre 40 y 42, Candelaria

Nadando en cenotes

Si hay algo que no falta en Valladolid son sus hermosos cenotes. Y son tantos, que te va a costar elegir a cuál ir.

Por cuestiones de tiempo, llegamos a visitar dos: Zaci y Oxmán, y fue una elección bien acertada.

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Primero fuimos al Cenote Oxmán, ubicado en la Hacienda Sn Lorenzo Oxmán, a 10 minutos del centro por carretera. La entrada al cenote cuesta $150 mexicanos (8 dólares) por persona e incluye el acceso a las instalaciones (cenote, baños, espacio verde y piscina)

También tienen una opción de entrada de $250 mexicanos (13 dólares) con la cual te dan crédito para una comida de $200 en el restaurante del lugar.

El cenote es muy lindo y tiene un mirador que te permite verlo desde arriba. También hay un columpio para tirarse al agua que, según parece, es su principal atractivo.

Por otro lado, nos pareció demasiado controlado ya que te obligan a utilizar chaleco salvavidas (aunque sepas nadar) y permanentemente están controlando que nadie haga lo que no debe hacer. Pero aún así, vale la pena conocerlo.

El segundo cenote (y a nuestro gusto el más lindo que visitamos hasta el momento) fue el Zaci. Ubicado en el corazón de Valladolid, literalmente a unas cuadras de la plaza principal, es una enorme piscina natural para refrescarse después de un largo día.

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El lugar es hermoso. Amplio, lleno de vegetación y con varios lugares para quedarse todo el día tomando sol y disfrutando del agua turquesa.

Su entrada es muy accesible: $30 mexicanos (1,50 dólares). El más económico de todos los que fuimos.

Disfrutar de la noche en el pueblo

Si bien el atractivo de Valladolid es recorrerlo durante el día, cuando mejor se ven sus colores, la noche también tiene su magia.

Los alrededores de la plaza mayor se encienden entre restaurantes, pizzerías y mezcalerías que invitan a disfrutar de ricos platos (y a muy buenos precios).

La Calzada de los Frailes se prepara con sus bodegones y comedores históricos, para deleitar al público que cambia constantemente, con su música en vivo y los cócteles mexicanos que no pueden faltar en las noches de Valladolid.

Si estás buscando visitar un Pueblo Mágico que combine cultura, historia y naturaleza, Valladolid es sin dudas un buen lugar para conocer y llenarte de todo eso.